La creatividad es una habilidad dinámica influenciada por el bienestar eudaimónico. En tiempos de adversidad, centrarse en la realización personal y el crecimiento psicológico puede potenciar la capacidad de generar ideas innovadoras, esenciales para adaptarse y prosperar en entornos cambiantes. La creatividad es una habilidad dinámica influenciada por el bienestar eudaimónico. En tiempos de adversidad, centrarse en la realización personal y el crecimiento psicológico puede potenciar la capacidad de generar ideas innovadoras, esenciales para adaptarse y prosperar en entornos cambiantes.

La creatividad como habilidad dinámica

La creatividad es una habilidad dinámica influenciada por el bienestar eudaimónico. En tiempos de adversidad, centrarse en la realización personal y el crecimiento psicológico puede potenciar la capacidad de generar ideas innovadoras, esenciales para adaptarse y prosperar en entornos cambiantes.

Tradicionalmente, la creatividad se ha considerado una característica fija, reservada para unos pocos. Sin embargo, estudios recientes indican que es una habilidad que puede variar día a día, influenciada por factores personales y contextuales. Esta visión sugiere que todos podemos cultivar y potenciar nuestra creatividad, adaptándola a las circunstancias que enfrentamos.

El bienestar eudaimónico como motor creativo

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, Trinity College de Dublín y King’s College London destaca el papel del bienestar eudaimónico en la promoción de la creatividad. Este tipo de bienestar, que se refiere a la realización personal y el crecimiento psicológico, actúa como un recurso esencial para que los emprendedores mantengan su creatividad incluso en situaciones desafiantes.

La psicóloga Carol Ryff define el bienestar eudaimónico como el funcionamiento psicológico positivo en áreas como la autoaceptación, las relaciones positivas con otros, la autonomía, el dominio del entorno, el propósito en la vida y el crecimiento personal. Estos elementos no solo contribuyen al bienestar general, sino que también fomentan un entorno propicio para la generación de ideas innovadoras.

Creatividad en tiempos de crisis

La capacidad de generar ideas novedosas y útiles es especialmente crítica en tiempos de crisis, cuando las estrategias tradicionales a menudo resultan inadecuadas. La creatividad permite a los emprendedores encontrar nuevas formas de operar, identificar oportunidades en medio de las dificultades y, en última instancia, garantizar la supervivencia de sus negocios. Sin embargo, esta capacidad también puede verse comprometida por el estrés y la incertidumbre que acompañan a las crisis.

Estrategias para potenciar la creatividad

Para cultivar la creatividad, es fundamental centrarse en el bienestar personal. Esto incluye prácticas como la reflexión personal, el establecimiento de metas significativas y el desarrollo de relaciones positivas. Además, es importante crear entornos que fomenten la autonomía y el dominio del entorno, permitiendo a las personas experimentar y aprender de sus experiencias.

Al adoptar estas estrategias, no solo se mejora el bienestar individual, sino que también se crea un terreno fértil para la innovación y la adaptabilidad, cualidades esenciales en un mundo en constante cambio.

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